La promoción de paquete es de las formas más viejas de vender y de las que peor maneja un punto de venta genérico. O se cobra el paquete y no se descuenta nada, o se capturan las piezas una por una y se pierde el precio del paquete.
Cómo se arma
- 1Busca el producto que va a funcionar como kit.
- 2Agrega sus componentes, uno por uno.
- 3Define la cantidad de cada componente dentro del kit.
- 4Guarda la composición.
Al armarlo, el sistema muestra el costo estimado total del kit sumando sus componentes, y el margen estimado contra el precio de venta. Ese número es el que evita armar un paquete que pierde dinero.
Kits donde el cliente elige
No todos los paquetes son fijos. El combo donde el cliente escoge la bebida, el kit escolar donde elige el color del cuaderno, el arreglo donde decide las flores: son un mismo paquete con alternativas dentro.
Para eso los componentes se agrupan en ranuras. Cada ranura lleva un nombre —«Bebida», «Guarnición», «Color»— y dentro van las opciones posibles. Al vender el kit, la caja pregunta qué se eligió en cada ranura.
| Ranura | Opciones dentro |
|---|---|
| Bebida | Refresco de cola · Agua de sabor · Limonada |
| Guarnición | Papas · Ensalada · Arroz |
Qué pasa al venderlo
En la caja el kit se captura como un solo artículo y se puede ver desglosado en sus componentes. El inventario descuenta cada pieza en su cantidad, así que las existencias siguen siendo correctas después de vender el paquete.
Dónde conviene
- Paquetes de temporada: la canasta, el kit escolar, el arreglo.
- Productos que siempre se venden juntos y conviene cobrar como uno.
- Servicios que consumen material: la instalación que incluye piezas.