El corte es la prueba diaria de que lo que dice el sistema y lo que hay en el cajón son la misma cosa. Cuando no cuadra, el corte bien hecho no sólo dice cuánto falta: dice dónde buscar.
Abrir el turno
La apertura declara con cuánto efectivo arranca la caja. Ese fondo inicial es el punto de partida de toda la aritmética del turno: sin él, no hay forma de saber si al final sobró o faltó.
Contar el efectivo
El arqueo se captura por denominación, no como un total. El sistema pide billetes y monedas por separado:
| Billetes | Monedas |
|---|---|
| $1,000 · $500 · $200 · $100 · $50 · $20 | $10 · $5 · $2 · $1 · $0.50 |
Qué compara el corte
- Fondo inicial declarado en la apertura.
- Ventas del turno, con su desglose por forma de pago: el efectivo se separa de lo que entró por terminal.
- Retiros de efectivo hechos durante el turno.
- Gastos pagados desde la caja.
- Venta a colaboradores, que se muestra por separado del resto de la venta.
- Efectivo contado en el arqueo.
De ahí salen las dos cifras que importan: cuánto efectivo debería haber y cuánto hay. Y la diferencia entre ambas.
Corte ciego
El corte ciego es un permiso de usuario: cuando está activo, el cajero cuenta el efectivo sin ver cuánto debería haber. Sirve para que el conteo sea un conteo y no un ejercicio de llegar al número que el sistema ya mostró en pantalla.
Reporte Z
El corte detallado —el reporte Z— es el documento del cierre. Trae el resumen del turno con su duración, el desglose de ventas, el detalle de IVA, las formas de pago, los retiros, los gastos y las notas del cierre. Es lo que se archiva y lo que se revisa cuando algo no cuadra días después.
Fondo siguiente
Al cerrar se declara con cuánto queda la caja para el turno siguiente. Ese monto se convierte en el fondo inicial del próximo turno, así que la cadena no se rompe entre un día y otro.
Traspaso de caja: cerrar sin contar
Hay un momento del día que descuadra a cualquier tienda: el cambio de turno con fila. El cajero que sale tiene que contar su efectivo, y contar bien toma varios minutos con gente esperando. La salida de siempre es contar mal, o dejar la caja parada.
El traspaso de caja separa las dos cosas. El cajero que sale cierra su turno sin contar, se lleva el efectivo, y lo cuenta con calma en otra terminal o en la oficina. La caja queda libre en el momento, y el cajero que entra abre su turno con su propio fondo y sigue cobrando.
- 1El cajero que sale elige cerrar sin conteo.
- 2El sistema calcula cuánto efectivo debería entregar y guarda el corte como pendiente.
- 3Se lleva el dinero y la caja queda libre.
- 4El cajero que entra abre su turno con su fondo y sigue cobrando sin esperar.
- 5El corte pendiente se cuenta después, en otra terminal, y ahí se cierra.
Historial
Los cortes anteriores quedan consultables, y se pueden ver todos los cajeros o filtrar por uno. Es la forma de detectar el patrón que un corte suelto no muestra: la caja que siempre cierra corta por poquito no es mala suerte tres veces seguidas.