Casi ningún sistema deja auditar un inventario después de aplicarlo. Lo aplicaste, quedó, y si estuvo mal te enteras meses más tarde sin poder reconstruir qué pasó. Esta pantalla existe justamente para ese momento.
Qué compara
Por cada artículo del inventario aplicado, la auditoría pone lado a lado la existencia anterior, la lectura del conteo, el ajuste que efectivamente se aplicó y el que debió aplicarse. La diferencia entre esos dos últimos es la discrepancia.
Los tipos de error que detecta
| Error | Qué ocurrió |
|---|---|
| Lectura como diferencia | Se capturó el número como un ajuste (sumar o restar tantas piezas) cuando debía capturarse como la lectura del conteo (hay tantas piezas). |
| Enviado a cero | El artículo quedó en cero sin que se hubiera contado. Es la huella típica de haber aplicado en modo Total un conteo incompleto. |
| Conteo en adición | El conteo se sumó a la existencia en lugar de reemplazarla. |
El ajuste corrector
Para cada artículo con discrepancia, la auditoría calcula cuánto habría que ajustar para dejarlo donde debía haber quedado. Eso convierte una corrección imposible —revisar miles de artículos a mano— en una lista de trabajo concreta.
La revisión se puede filtrar por tipo de error, para atacar primero el que más artículos afectó, y exportar para trabajarla fuera del sistema.